“Hoy la protagonista de la Historia es una sociedad tecnificada y gélida, que predica la paz al tiempo que exaspera las agresividades más recónditas; que escolta ideologías contradictorias mientras fomenta una misma práctica alienante; que promete futuros paradisíacos mientras se desarrolla en el presente más desolador; que ha endurecido al hombre de tal modo que ni él mismo, tan mutilado se halla, percibe su dureza; que manipula al individuo como modo de producción en lugar de mejorarlo como destinatario; que lo objetiviza hasta el punto que, más que sujeto, se transforma en objeto de consumo; que planifica, además de su trabajo, su vocación, su libertad, su amor y su cultura”.
(Antonio Gala, “Los malpagados”, diario “El País” Madrid 20-3-94)